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Un club centenario

 

Corría el año 1917 cuando el R. Sporting inauguraba su campo de «El Molinón». Por aquel entonces la afición en los barrios al juego del fútbol empezaba a crecer y Cimadevilla no podía ser menos. Los chavales del barrio alto jugaban en Santa Catalina o descalzos en lo que durante muchos años fue la Escuela de Fútbol de Gijón (la Playa de San Lorenzo), donde dieron sus primeros pasos los jugadores  nacidos en el barrio alto de tan elevada categoría como «Tronchín», que en 1932 fue convocado por la Selección Española, o el inolvidable Nani, titular indiscutible como extremo en el Real Sporting durante tantos años; Pío, que sentó cátedra en Madrid, con un gol que después de casi 50 años aún se le recuerda y jugador del R. Sporting, Atlético de Madrid y Zaragoza; Angelín Tamargo, que jugó en los equipos de la talla del Real Madrid, Real Sporting, Racing de Santander, Real Oviedo y Deportivo de la Coruña; Germán, el extraordinario defensa que durante varios años defendió los colores del R. Sporting. 


En aquella época cada barrio presumía de tener un equipo, por tanto Cimadevilla no podía ser menos y los chavales del barrio alto deciden formar un equipo dándose de alta en la Federación en 1919, con el nombre de Cimadevilla C. F. Pronto empieza a sonar su nombre y varios de sus jugadores son requeridos por otros equipos de más campanillas, caso de Tamargo al Real Oviedo, Loredo al A. del Llano y, posteriormente, al Real Sporting; Tronchín y Nani al Real Sporting. En la temporada 1925/26 el Cimadevilla queda campeón del grupo B, pasando al grupo A. En el campeonato 1926/27 se producen dos novedades: la incorporación del R. Oviedo producto de la fusión del Stadium y Deportivo de Oviedo, y el ascenso del Cimadevilla de Gijón. Este grupo lo integraban: Real Sporting, Fortuna, R. Oviedo, R. de Sama, U. D. Racing, A. del Llano, Avilés y Cimadevilla. 


Cabe destacar que el primer partido del Oviedo en Gijón que fue ante el Cimadevilla el día 21 de noviembre de 1926,  venciendo el conjunto carbayón por 3-2. Como era de esperar, el R. Oviedo producía una gran expectación, registrando el campo un llenazo. El Cimadevilla sigue compitiendo en los campeonatos regionales hasta 1936 que, con motivo de la guerra civil española, se produce un parón en la práctica del fútbol español durante tres años. 



Terminada la contienda, los equipos vuelven a organizarse. Por aquel entonces los equipos infantiles son numerosos y Cimadevilla no podía ser menos, surgiendo el Rayo de la Playa, Atochino, Estrella Roja (de la Plaza de la Soledad) y Asfaltino. En uno de estos equipos infantiles, en un torneo organizado por el diario «Voluntad», destaca sobremanera, por su estilo y facilidad goleadora un chavalín que andando el tiempo sería un gran delanterio centro. Decía así el diario «Voluntad» en una de sus crónicas: «Cabe mencionar como actuación destacable y por su clase de fino jugador al delantero centro de Cimadevilla, Pío, que no habrá que perder de vista para el futuro». En el año 1941 Tronchín y Nani pasan a reforzar a su antiguo equipo.


Desarrollando un buen papel, en marzo de 1941, el Cimadevilla vence al Olimpia por el tanteo de 15 a 1.


En «La Florida», en partido matutino, Abel mató a Caín… porque Caín, el malo, fue esta vez el derrotado… y Abel, el bueno, el que propinó la paliza. Dos equipos filiales del Real Gijón (Cimadevilla y Olimpia) hubieron de enfrentarse para el campeonato de aficionados. Los hermanos se pegaron… por obligación, y el Cimadevilla ganó el encuentro por.. ¡veintitantos a uno! Paco Quirós tendrá que explicarnos algo. No cómo pudo marcar veintitantos el Cimadevilla, sino que lo que interesa saber es cómo el Olimpia pudo hacer un gol. Como la cuenta es difícil de llevar cuando alcanza guarismos insospechados, el árbitro tiró de «carnet» y lápiz y apuntó lo que humanamente pudo… Así dio un resultado final de 15-1.

Después de la desaparición de unos años del Cimadevilla, en 1949 vuelve de nuevo por sus fueros, quedando campeón de 2ª Regional. En 1951 se funda un equipo juvenil.

Este equipo nació después de un enfado de varios componentes del equipo del O.A.R. de la parroquia de San Pedro, pues el cura D. Avelino, no los dejo ir a jugar a Cenero, y así entre Luis Alberto Fernández y Cándido García Álvarez hicieron una carta y se presentaron a la directiva del Cimadevilla, preguntándoles que si les querían de filiales, a lo que después de quince días aceptaron. 

Así nació este equipo, llegando a quedar campeones de la Copa Gijón, subcampeones de la Copa Federación y subcampeones de Asturias de juveniles (temporada 1951). 

Al correr de los años el Cimadevilla vuelve a desaparecer reapareciendo de nuevo en 1975 con el nombre de Peña Churruca, para volver a denominarse Cimadevilla C. F. 



En la actualidad cuenta con 3 equipos, infantil, cadete y juvenil, contando con un plantel de buenos e incansables entusiastas y realizando una labor extraordinaria para poder surtir a los equipos superiores de esta cantera, que siempre dio gloria al fútbol nacional, llamada Cimadevilla C. F. 

El campo de fútbol del Cimadevilla lleva el nombre de Benito Arrigorriaga, como homenaje al que fuera presidente durante varios años.